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00 Historia numismática de Costa Rica desde 1821

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Primer escudo
La historia numismática de Costa Rica, la podríamos resumir en dos capítulos, antes de la independencia de España en 1821. y todo el periodo como parte del imperio español, esos 3 siglos, prácticamente obedeciendo los mandatos superiores, de España o Guatemala. Aún después de la independencia ante la falta de una sólida Casa de Rescate y Casa de Moneda el sistema imperante continuo, y no fue hasta algunos años después que se dan los primeros intentos de constituir una moneda , en su inicio fue mas de resellar diferentes monedas extranjeras.

El papel moneda, se dice que antes de la independencia solo se utilizaron, libranzas y vales por cacao y otros enseres, en Costa Rica oficialmente no fueron emitidos hasta después de 1839, estos vales continuaron hasta 1858-59 con los billetes del Banco Nacional Costarricense , luego los del Banco Anglo y las múltiples emisiones del Gobierno.

El escudo mostrado fue el primero, vigente del 10 de mayo 1823 al 6 de marzo 1824


República de Costa Rica


La República de Costa Rica está localizada en América Central, limita al norte con Nicaragua y al sur con Panamá, al este con el mar Caribe, al oeste con el oceano Pacífico; tiene una superficie de 51 100 km2 y una población de poco más de 5 millones de personas; está dividida en 7 provincias y su capital se ubica en la provincia de San José, fue descubierta por Cristóbal Colón en 1502, fue colonia española desde 1522 hasta su independencia en 1821.



Historia de vales y billetes de banco, en Costa Rica


 Para dar una idea general del nacimiento del papel moneda en Costa Rica, debe aclararse que en esta materia y en numismática deben tomarse en cuenta las monedas, los billetes, los vales, los certificados, las letras, los pagarés y otros valores. No obstante, este trabajo tiene como único fin dar  una ligera mirada al pasado, con la presentación de la mayoría de billetes emitidos, de su historia y de sus entes emisores. Es de suponer que no hay persona ni institución que cuente con una colección tan completa, que disponga de todos los ejemplares emitidos por los Bancos privados o por los diferentes Gobiernos, a través de más de doscientos años de historia del papel moneda en nuestro país. 


Esta comenzó en 1839, año en que aparecieron los primeros ejemplares llamados vales o billetes nacionales, los cuales servían para pagar los impuestos de las importaciones, comprar terrenos baldíos o realizar otras operaciones.
Con el correr de los años, los diferentes gobernantes hi-
cieron acopio de los vales o billetes nacionales, para saldar, de la manera más fácil, las deudas con los acreedores, y para pagar a las tropas y a los empleados públicos. Esos vales o billetes nacionales eran de tal simpleza, que se hizo necesario emitir papel moneda de buena calidad. Por eso, durante el mandato del doctor José María Castro Madriz (1848-49) nacieron las primeras ideas de fundar un Banco emisor *, pero su efímero período presidencial fue interrumpido antes de llevar a cabo tan utópica empresa.
El doctor Castro Madriz viajó al continente europeo en 1850, y por espacio de más de un año residió en París, donde conoció las ventajas del Banco Emisor Francés. Estando ahí buscó los contactos necesarios para fundar en Costa Rica uno similar, pero, lamentablemente, a su regreso al país su idea no encontró campo fértil, por el desinterés del mandatario de turno, Juan Rafael Mora Porras, quien quería para sí el mérito de ser el primero en fundar un banco emisor. Así nació la primera institución emisora en Costa Rica, en 1858, inscrita como Banco Nacional Costaricense. Luego se le cambió el nombre a solo Banco Nacional. Esta institución tuvo corta vida, pero al fin y al cabo, fue el primer paso de un largo camino, que continuó con la creación, en 1863, del Banco Anglo Costa Ricense (sic), el cual existió, hasta el 14 de setiembre de 1994, como Banco Anglo Costarricense. En 1867 se formó otro Banco Nacional, creado esta vez por el doctor Castro Madriz. Su existencia duró hasta 1877. 
Sin ser un banco, el Ferrocarril de Costa Rica emitió billetes propios desde 1872, con el respaldo de su poder económico y del Gobierno de Costa Rica, ante la falta de monedas para pagar a los peones y cancelar diferentes servicios.
Entre los Bancos de crédito hipotecario, el único que logró emitir billetes fue el Banco Rural de Crédito Hipotecario de Costa Rica, creado en 1873 por el ciudadano francés Esteban Huard Lafon y con el apoyo del Gobierno del general Tomás Guardia. Este Banco no duró más allá de 1875.
En 1876 nació El Banco de Emisión, y, en 1877, el Banco de la Unión, al que en 1890 se le cambió el nombre a Banco de Costa Rica, denominación que mantiene hasta el presente. En 1878 se creó otro Banco Nacional, esta vez bajo la tutela del general Tomás Guardia, y, en 1879, el Banco Herediano, que cerró sus puertas en 1884.


Esos fueron los principales bancos privados del siglo XIX. Antes de finalizar la centuria, en 1896, se adoptó en Costa Rica el Talón o Patrón de Oro. Con esto se pretendía fortalecer el sistema monetario costarricense, tal como lo habían hecho los principales países del mundo, que respaldaban sus emisiones de billetes y certificados con sus reservas de oro (metal cuyo valor era más estable a nivel mundial). Este hecho permitió que naciera una nueva moneda, el colón, y sentó las bases para que se creara, al llegar el nuevo siglo, la Ley de Bancos de 1900, la cual solo permitía la creación o el funcionamiento de Bancos que contaran con quinientos mil colones oro en sus arcas. Además, para convertirse en entes emisores debían poseer un millón de colones oro en sus reservas. Al amparo de esa ley nacieron varios Bancos: en 1905, el Banco Comercial; en 1908, el Banco Mercantil; y en 1914, el Banco Internacional de Costa Rica, que se constituyó en el primer banco del Estado. En 1936 cambió su nombre a Banco Nacional, con el que se mantiene todavía, y en 1950 su departamento emisor dio forma al Banco Central de Costa Rica.

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